miércoles, 27 de febrero de 2019

Imaginar.

-Esas alas de plástico servían para volar sobre la inmensidad del mar.

Jugar a imaginar que eres un súper héroe que viene a salvar el planeta.

-Dame unas alas para volar y sentirme libre, como el viento en las montañas.

Viajar por el espacio exterior, con esas alas que un día, mi padre confeccionó.

-Tú sí que eres un héroe papá, mucho más que cualquiera, que pueda idolatrar.

Jugar a volar con mi imaginación e  imaginar que esas alas son de verdad, llegar al espacio exterior y flotar.

-Flotar, volar e imaginar contigo papá.


jueves, 14 de febrero de 2019

El huésped. 2ª Parte.

Acaba de amanecer y el huésped ya está inquieto, hoy es un día donde se juega su futuro mas cercano,-su plan no puede fallar-,los nervios no le dejan dormir, desayuna fuerte que la jornada va a ser dura.

Ya esta picando su puerta la cuadrilla que le va a trasladar a la cacería en un coto privado que el magnate dispone en Versalles.

El anfitrión ya está esperando a todos los invitados, en su mayoría de la alta sociedad parisina.

Buenos días jardinero. -Se preguntará usted porqué le he invitado, pero quiero que sepa que es igual que cualquiera de los demás, relájese y disfrute.-

-Muchas gracias patrón, así lo haré.

La cacería ha sido un éxito, -ahora toca almorzar e intimar un poco mas con los invitados-,comienza el almuerzo, el huésped raudo y veloz busca un sitio cercano al anfitrión, no le hace falta porque el magnate le está llamando. - ¡Oiga!, siéntese a mi vera, que quiero conversar con usted y conocerle mejor.

-Y dígame, ¿está usted contento con nosotros?. -Si encantado de trabajar para ustedes.
-Ya veo que es usted un gran profesional, mis jardines jamás han estado tan exuberantes y radiantes.
-Muchas gracias patrón. De tú, por favor, que tu y yo vamos a vernos mas en el futuro, reconozco el talento de una persona a leguas y tú le tienes, lo sé.

-Mañana en mi despacho temprano, que quiero hablar contigo.

-Muy bien, mañana nos vemos.

El huésped se acuesta con el objetivo cumplido,-su acercamiento al magnate ha sido más fructífero de lo que el esperaba-, en su cabeza le rondan dudas, y se duerme pensando que sera lo que quiere el magnate.

-Buenos días, ¿que tal ha descansado?, -bien gracias.

-Perfecto. No me voy a andar con rodeos, lo he pensado y quiero que delegues tu cargo en algún jardinero de confianza y pases a ser hombre de negocios, veo madera en tí.

Vivirás en una de las estancias de la casa de invitados, y serás uno de mis hombres de confianza.

-Muchas gracias por esta oportunidad, no le defraudaré. -Eso espero.

Han pasado dos meses y el huésped ya se mueve como pez en el agua, ya ha cerrado varios negocios con éxito y el magnate esta muy contento con él, tanto que ya es su mano derecha.

Todo va por el cauce adecuado, ya estoy en el lugar que me corresponde, me he ganado su confianza  y a la patrona la tengo enamorada, el plan está tocando techo y en unos días será ejecutado a su final deseado.

El huésped esta feliz y prepara su golpe de efecto definitivo, sabe que tiene el apoyo de la patrona y nada puede salir mal.

Continuará....




lunes, 4 de febrero de 2019

El huésped. 1ª parte.

Con la mirada perdida y la mente ausente, el huésped traza otro objetivo. Una urbanización de lujo a las afueras de París, en la mansión de un afamado magnate de las finanzas.

-Buenos días soy el nuevo jardinero que han contratado por Internet.- El mayordomo le permite la entrada.

-Y dígame, ¿es cierto que es un buen profesional como nos detalla? o por el contrario, -¿es otro del montón?. Le demostraré que han contratado la persona apropiada para tal menester. -Los jardines son espectaculares y mega grandes, con infinidad de árboles y  plantas-. Correcto, empieza hoy mismo, esta será su habitación.

Son mas de sesenta empleados en el servicio, y el huésped será el jardinero jefe. En solo dos semanas los jardines han dado un cambio radical, -el huésped ya se ha ganado la confianza de todos y puede empezar a ejecutar su plan-, tal es la magnitud del trabajo ejecutado, que la señora lo quiere conocer personalmente.

Me ha causado usted una grata impresión, mi esposo y yo estamos encantados de contar con sus servicios, la naturaleza es para nosotros primordial, y usted la trata con suma delicadeza.

Cada noche antes de acostarme, espío a la patrona a través del ventanal, al amparo de la penumbra. Su esposo es un inepto y no valora la belleza de su esposa.

-Buenas tardes, doña...-trátame de tú, como usted guste.

-¿Quieres ver el avance del estanque con la colección de peces y los frondosos castaños?, -si con mucho gusto.-La patrona se ha enamorado del robusto jardinero, de su belleza y sabiduría-. Van caminando por la senda del estanque y a mitad de camino se paran en la caseta de los aperos de jardinería, sin mediar palabra dan rienda suelta a su imaginación y comienzan a fornicar como adolescentes desmelenados en su primera vez.

El huésped ya la tiene comiendo de su mano, el plan va por lo establecido y ahora toca ganarse la confianza del magnate, sabe que no va a ser fácil,  pero lo tiene todo muy estudiado y sabe que nada puede fallar.

El patrón organiza una cacería, -a la cual soy invitado-, es mi oportunidad para ganarme su confianza.

Mañana va a ser un día memorable, todo va sobre ruedas.

El huésped está contento y  se acuesta a descansar para estar preparado al cien por cien.

Continuará... 


martes, 29 de enero de 2019

Simón.

Cuando se ausentaba de casa, quedaba un gran vacío.

Siempre que Simón embarcaba, -Simón es un ingeniero jefe de máquinas-, transcurría un mínimo de seis meses hasta su vuelta.

Esta vez el carguero ruso navega a Indonesia con mil contenedores de lo más variopinto.

Sus vástagos y su esposa lo extrañan. 

Cada viaje se alarga más, él está barajando la posibilidad de dar un giro radical a su vida, pero ya es demasiado tarde.

Una ciclogénesis explosiva estalla y deja el carguero a la deriva como una cáscara de nuez.

Sin tiempo a reaccionar se hunden y toda la tripulación perece en el naufragio.

En casa lloran su pérdida, su ausencia es perpetua.




viernes, 11 de enero de 2019

El caminante.

El caminante hace camino, caminando siempre está, rozando va las cunetas, el camino es la meta.

El camino es su destino, senderos de gloria eterna, todo el día sin parar, para por la noche descansar.

Según amanece y brilla el astro rey  comienza a caminar, el aire gélido de Enero afeita su semblante arrugado y maduro está.

Sin miedo al futuro, emprende camino sin rumbo fijo, que le puede deparar, exhausto y desencajado está.

Sobre las copas de los arboles emergen infinitos nidos, repletos de pájaros silbando sus melodías en fa.

Tras el ramaje, oculto entre los matorrales una familia completa de conejos observa mi caminar sin pestañear.

A media hora escasa se encuentra el siguiente pueblo donde espero encontrar cobijo y unas sopas de ajo voy a tomar.

Ante la mirada atónita de un pequeño, me adentro por estrechas calles, hasta el albergue encontrar.

Cabe la posibilidad que el mesero no pueda estar, pero ya sentado yo le puedo esperar.

Contra todo pronóstico he conseguido llegar y mi cuerpo poder descansar.

Del dicho al hecho hay un trecho, hoy me ha costado caminar y desde muy temprano he sufrido el caminar.

En la barra está el mesonero que me sella el pasaporte y entre las cortinas su señora que me da la bienvenida.

Hacia la mesa me dirijo a comer mis sopas pero cual es mi sorpresa, si ya preparadas están.

Hasta la habitación hay un pasillo largo y libidinoso pues la mesonera tiene la mano larga y toca lo que quiere tocar.

Para llegar a la cama , me va a costar, un intenso sudor frío recorre mi cuerpo sin cesar.

Por la rendija de la ventana entra un aire frío que refresca mis ideas, según ella es mejor no parar.

Sobre la madrugada el marido la busca, pero no descubre el percal, ella dice que  indispuesta en el servicio está.

Ya de buena mañana y sin tiempo que perder, me despido con prisa, no quiero que ella me vea y a él le digo hasta más ver, gracias por tu hospitalidad.

Jamás pensé que en el camino esto me podía pasar, pero yo en mi soltería, no lo pude evitar.

Emprendo mi caminar, cual caminante caminando con el rumbo hacia la soledad de un destino sin igual.

El caminante, así me llaman y no entiendo mi vida sin parar de caminar.


domingo, 30 de diciembre de 2018

El pellejero.

-Cae la noche y el señor Sergio vuelve a casa en su bicicleta, el frío es intenso y se agarra a su pelliza cual chapiteles a un campanario.

-Corren años muy duros en la España de la dictadura y hay que currárselo  intensamente para llevarse un chusco de pan a la boca, la Castilla del trigo y las sopas de ajo languidece y hay que inventarse el trabajo.

-Sergio, -pellejero de profesión-, hace muchos kilómetros diarios a  lomos de su vieja bicicleta, va de pueblo en pueblo buscando pieles interesantes o vendiendo las suyas al mejor postor.

-Hoy ha sido una jornada fructífera y vuelve a casa con la sonrisa marcada en el semblante, por el trabajo bien hecho.

-Está siendo un invierno muy gélido por tierras leonesas, pero al pellejero no se le pone nada por delante, y sigue su camino diario, a pesar de que la intensa nevada casi le impide pedalear, hoy el camino de vuelta está siendo muy duro. Maruja le espera en casa con una sopa de ajo caliente para entrar en calor.

-Es Domingo y toca descansar de la dura semana, Sergio se viste con su traje de los domingos y se calza sus zapatos recién  embetunados,  que brillan como un espejo de luna, toca ir a misa de doce con la parienta y después tomarse unos tragos en el Mansillés.

-Ya de vuelta a casa, alimenta a los animales,-conejos  y cerdos principalmente-, hay que cebarles bien para el próximo Noviembre.

-Este año la matanza salió muy buena y los chorizos se secan al fresco del cairizo, ya casi listos para ser engullidos.

-Maruja y los niños meriendan en la cocina al calor  del carbón y él descansa en su cuarto echando una merecida siesta, hay que cargar pilas para volver a empezar la semana con brío y pedalear con tesón.

Una luz afuera, a lo lejos, anuncia la mañana,comienza de nuevo una dura jornada, el olor a trigo de la era anuncia el camino a seguir.

-¡El pellejero ya está aquí!, pieles al mejor precio, curtidas de gran calidad, cuero auténtico para pasar el duro invierno, así día tras día, para alimentar a los suyos.


-Castilla languidece pero el pellejero crece y se fortalece.

-Mañana será un día más, pero Sergio seguirá pedaleando hasta la saciedad.

viernes, 21 de diciembre de 2018

El preso 321.

Mientras contemplaba cómo llevaban al cadalso al último candidato, pensó que había salvado su pellejo, que no había llegado su hora.

Su plan seguía adelante sin tiempo que perder, al anochecer el preso 321 iba a saborear las mieles de la libertad, los días en el campo de concentración se habían acabado.

La noche es fría y los soldados están en los barracones, aprovechando la coyuntura y la oscuridad, 321 cruza la alambrada, al otro lado del río le espera su billete a la libertad ansiada.

Lo ha conseguido, ya en Argentina, ayuda  desde la sombra a otros camaradas que huyen de una muerte segura.

La dictadura no se detendrá.