lunes, 31 de octubre de 2022

«Hojas secas.»


 Las hojas caen uniformes

y con ellas la decadencia,
finalizó don Verano y sus emociones,
allá voy, soy don Otoño, pura inconsciencia.

La hojarasca seca inunda el camino,
cubriendo la inmensidad,
el viento sur es un remolino,
calor otoñal con intensidad.

Sopla el viento sur, arrasando,
los días van pasando,
la locura está acechando,
pronto la lluvia inundando.

Los montes cobran luminosidad,
árboles de diferentes colores,
hojas secas hasta la saciedad,
ramajes frondosos y soñadores.

Soñador como un servidor,
que se mete en la cama para no dormir,
soy don Otoño vividor,
abandoné el verano para no sucumbir.

Te busco entre las aguas cristalinas,
de ese río frío y caudaloso,
no hayo respuestas fidedignas,
el día es asombroso.

Nubes negras de algodón,
la tormenta está cercana,
los rayos resplandecientes son,
truenos ruidosos, como Buñuel y su Viridiana.

Los castaños están rebosantes,
de castañas se tiñen las camberas,
las gentes exultantes,
van con su mandil las castañeras.

La leña arde, el frío aprieta,
avanzo hacia el invierno,
luz del candil somnolienta,
como el fuego del infierno.

Las chimeneas vierten su vómito de humo,
paisajes tristes del Vincent van Gogh más gris,
aire que yo consumo,
holandés pobre y errante, desapareció en un tris.

Al frío más intenso voy llegando,
don Invierno está asomando,
Yo, me estoy apagando,
el cielo, nieve está vomitando.

Ya no hay hojas secas en el camino,
presencia de nieve, sinónimo de frío,
caminante, tu caminar es cansino,
se está congelando el río.

Te mentiría si te dijera, que me quedo,
me voy para no volver,
reconozco que me invade el miedo,
a punto estoy de enloquecer.

Volveré en tres estaciones,
porque la cuarta soy yo y mis intenciones,
invierno no te emociones,
pronto llegará primavera y sus sensaciones.

Hojas secas al caer,
me han de distraer.

jueves, 27 de octubre de 2022

«Bajo tierra.»

 


Año 2032, corren tiempos convulsos para las brujas; en el siglo XXI son perseguidas hasta la saciedad, son las enemigas de la comunidad robótica, que son los que mandan en La Tierra.


Los humanos fueron aniquilados por abusar de los robots, éstos se revelaron volviéndose malvados, pasando de servir al humano, a aniquilarlo, las ciudades se volvieron hostiles y solo la resistencia humana en alianza con las brujas consiguieron resistir al abuso androide.

Aquí el líder de La Resistencia, desde un escondite recóndito bajo tierra, que obviamente no desvelaré. Estoy en permanente comunicación con el exterior a través de un sistema analógico obsoleto que los robots son incapaces de detectar.

Me consta que las brujas están siendo masacradas, las cogen presas y son trasladadas a "The Boat", una antigua macro cárcel flotante ubicada en una isla situada en East River, entre Queens y el Bronx.

Tengo un plan para su liberación saliendo a la superficie, serán movimientos veloces, para despistar a la hojalata inmunda. En unas horas, más de tres mil brujas serán liberadas y escondidas bajo la mayor ciudad ubicada bajo tierra.
Su colaboración es básica, con la unión de todos sus poderes, el designio será el deseado, consiguiendo su liberación.

Me encuentro en las profundidades de la isla con un pequeño ejército, en dos submarinos ultra rápidos; una infiltrada da la voz de ataque y todas las brujas al unísono hacen levitar la cárcel, a lo que los robots responden volviéndose locos.

Las brujas se mueven velozmente y se introducen en un antiguo submarino del ejército, que navega a través de unos conductos secretos submarinos, hasta llegar a la Ciudad Perdida, la fortaleza bajo tierra donde habitamos La Resistencia.

Lo hemos conseguido, hemos ganado una batalla, pero queda mucha guerra por delante, la clave está bajo tierra.

martes, 18 de octubre de 2022

«¡Una noche mágica en Estambul, la gloria en forma de copa!»

 



Si pudiera volver hacia atrás repetiría mil veces todo lo vivido, todavía recuerdo aquella final de Champions League en Estambul.


-¡Hola abuelo! Nos ha dicho la abuela que estabas en la biblioteca leyendo y queríamos darte un beso.
-Mis chicas guapas, ¿Qué tal han ido hoy las clases?
-Muy bien abuelo, en educación física nos han pedido hacer un trabajo sobre el deportista de élite y hemos pensado en ti, la abuela nos ha dicho que tú fuiste un futbolista muy importante y que tu historia nos puede servir para nuestro proyecto.
-Yo estaré encantado de contaros mi historia, pero antes quiero más besos y un abrazo.
-¡Claro abuelo, eso está hecho!
-Mi gol en el minuto noventa y cinco sirvió para llevarnos la ansiada final y poder levantar al cielo turco La Orejona.

Han pasado treinta años y a mis cincuenta soy muy feliz recordando aquel momento como algo mágico, un placer indescriptible para un futbolista de élite, el mayor logro conseguido por mi equipo y por un servidor, treinta mil almas coreando mi nombre.

Pero sin duda, lo mejor de mi vida son mi familia y mis amigos(muchos aficionados se piensan que la vida de un futbolista de élite es lo más parecido al paraíso; pero no todo es color de rosa, hay momentos muy duros, de soledad, lesiones, envidia entre compañeros...), mi esposa es lo mejor que me ha pasado en la vida, seguido de mis tres hijos, y lo mejor de todo, vosotras, mis cuatro nietas, mi luz.

-¿En qué puesto jugabas abuelo?

- Fui un delantero centro en uno de los equipos españoles más punteros, de los de la vieja escuela, siempre estaba en el momento exacto cazando balones y convirtiendo goles sin parar.
¡Una noche mágica en Estambul,  la gloria en forma de copa!

«Un mundo sin libros.»

 


Un mundo sin libros que agoniza, jugar a soñar que viven y leemos sus aventuras.


¡Qué desastre, las publicaciones han desaparecido! Una tristeza me embarga y me deja boquiabierto, soy el último escritor en la faz de la Tierra que va a publicar en papel, tengo el privilegio y a la vez la desolación de ser el elegido.

 Haré que sus personajes cobren vida, un mundo perfecto entre páginas. Será una novela épica y sin igual, que por supuesto pasará a los anales de la historia.

Me uniré a los personajes como protagonista y juntos viviremos mil y una aventuras; en la editorial me dicen que eso es inviable, pero yo hago caso omiso, estoy convencido que resucitarán.
Ya estoy en el interior de sus páginas, las luces son pálidas, el miedo a llegar a este mundo inventado es jugar al azar, es nunca saber donde voy a terminar o donde voy a empezar.

Comienza a llover, el mar está bravío, tengo que situarme, estoy desubicado, ¡acuérdate! Me digo a mí mismo; has vuelto a principios del siglo XX y estás en el puerto de Amberes, en la actualidad es el segundo puerto mayor de Europa y ya apuntaba maneras hace un siglo.

Me encuentro con Harry, que es el protagonista de mi libro, nunca estaremos más cercanos, es el capitán de un barco de mercancías.
Me identifico y le explico lo que está ocurriendo, le digo que él y el resto de personajes de la historia han cobrado vida y que será el último libro en papel en ser impreso.

Obviamente nuestro capitán se queda estupefacto y me dice que eso es inviable, un mundo sin libros es como un mar sin peces.

Créame, es así, vengo del siglo XXI y seremos los protagonistas del último libro impreso.

viernes, 7 de octubre de 2022

«Mientras escribo, sigo vivo.»

 



Mientras escribo, abro mi mente,

sintonizo reagrupando mis pensamientos,
una colección de vida insurgente,
reivindicar es mi ADN, sentimientos.

Escribir es un placer indescriptible,
terapia emocional añadida,
una acción indestructible,
un subidón de adrenalina compartida.

Un escritor no puede vivir sin escribir,
en constante evolución,
reír, sentir, vivir, repetir,
un volcán en ebullición.

Noches que no quieren terminar,
escribir hasta el amanecer,
un manantial de ideas que no paran de aflorar,
todo lo haría otra vez, para volverte a conocer.

Crecí escribiendo en contante evolución,
pensando en ese momento,
he llegado a una conclusión,
ha llegado ese instante, ya es un sentimiento.

Un sentimiento de emociones encontradas,
mientras escribo es lo que siento,
una vida sincera, llena de miradas,
mi corazón bombea sangre sin conocimiento.

La respuesta siempre será así,
volando con mis pensamientos,
desde que en Paris nací,
prometo seguir escribiendo, sin aspavientos.

Siempre dando la oportunidad,
sin cerrar la puerta,
una luz me guiará en clandestinidad,
todo puede cambiar, siempre alerta.

El futuro ha llegado lleno de proyectos,
todo ha cambiado y va a cambiar,
hay que vivir los momentos,
un viaje de vida, sin parar de amar.

Hay historias inalcanzables,
otras son más estables,
no queda nada a mi alrededor,
a veces oscuro, ensombrecedor.

Busco esa chispa de luz, de suspirar,
reivindicar, amar, escribir,
un viaje a través del espacio interestelar,
sentir, vivir, morir.

Es hora de volver a empezar,
una nueva historia está por comenzar,
escribo sin poder parar,
una carretera infinita que hay que cabalgar.

Escribo con sentimiento porque puedo,
en sintonía con la vida,
tu opinión me importa un bledo,
en constante guerra, una sensación compartida.

Escribo historias del mañana,
que acabarán olvidándose porque son de ayer,
el futuro mira hacia el infinito, optimismo emana,
el pasado me hace enloquecer.

Mientras escribo,
sigo vivo.

lunes, 3 de octubre de 2022

«He perdido mi novela.»

 



Me presento: soy Jorge, un escritor que empieza a hacerse un hueco en esta vorágine  de las letras.


 Comienzo el día  con fuerza y optimismo, como un rayo que atraviesa las heridas, arranco los motores con las primeras luces del amanecer y no es para menos, acabo  de terminar el manuscrito de mi segundo libro, las yemas de mis dedos ya descansan, a sabiendas del deber cumplido.

Mi cita con la editorial es dentro de una hora, decido ir caminando, estoy cerca y el día invita para ello; liberar cuerpo y mente me viene bien para aliviar tensiones.

-¡Adiós cariño, me voy a la editorial!
-No olvides la carpeta con el manuscrito, te conozco bien, eres muy despistado y te vas sin ella.
-¡Gracias por recordármelo!

De camino hago un inciso en el quiosco de Silvia y compro la prensa diaria(me encanta leer en papel),poso mi carpeta, para coger mi cartera y pagar, al final voy a llegar justo.

Acabo de llegar a la editorial y me percato que no tengo el manuscrito.
-¡Mierda, he perdido la carpeta, qué desastre!

Me dispongo a volver sobre mis pasos cuando de repente alguien toca mi espalda, es Alfonso mi editor, ávido de leer mi novela. El título lo dice todo: "He perdido mi novela".

-Alfonso, me va a perdonar, acabo de perder mi novela, voy a recuperarla.
-Jorge no me vacile, ya se que ese es su título.
-Le aseguro que no es una broma, haciendo honor a su título, ha ocurrido.

A medio camino observo a Silvia apresurada.

-¡Silvia!
-Hola Jorge, tengo tu carpeta, te la dejaste posada sobre el mostrador.
-¡No sabes lo que significa para mí!
-Lo sé, además de tu quiosquera, soy tu mayor fan.

-"He perdido mi novela", se venderá como rosquillas en la verbena.