viernes, 14 de enero de 2022

Ningún niño sin su regalo.


 

Antoñito no entiende porqué Papá Noel se ha vuelto a perder y ha dejado a todos los niños y niñas de su humilde barrio sin presentes; al menos esa es la respuesta que sus padres le dan todos los años cuando se levanta en la mañana de Navidad y ve sus zapatillas vacías de dulces y su maltrecho árbol vacío de regalos.


Nunca llega porque se ha perdido, cada año por un problema diferente, que si sus renos han enfermado por una indigestión, a su trineo se le ha roto el timón, Papá Noel está con una fuerte gripe, bla,bla,bla... El zagal ya empieza a sospechar, estas Navidades ha visto por televisión que en otros barrios de Madrid los pequeños han recibido sus regalos ¿Por qué en mi barrio no y otros sí?

El niño ya es un adolescente y este año tampoco espera ningún presente, pero ya sabe porqué... ahora es él, el que tiene que ayudar a sus padres a seguir excusándose con sus hermanos pequeños. -Hermano, ¿Por qué no ha venido Papá Noel?- Muy fácil Martita, nuestro gordito ha perdido su mapa y no ha podido llegar a España.

Nuestro héroe es un gran estudiante, (sus padres no pudieron sufragar su carrera de empresariales), que siempre estuvo becado por sus buenas calificaciones, doctorándose con matrícula de honor.

Hoy Antonio es un reputado empresario textil, con tiendas por toda España y el extrangero, pero no ha olvidado sus raíces, este año todos los niños recibirán su regalo.

-¡Mamá! Nuestro árbol está cargado de regalos, exclamó Pedrito; dos pisos más arriba, en casa de Carlitos también había llegado el señor de barba blanca. Y así en todos los bloques del humilde barrio; ¡Regalos para todos!

Parece que Papá Noel ya nunca se volverá a perder y ningún pequeño se quedará sin su regalo.

Instrumentos autómatas.


 Editar


-Mañana tocamos en casa, está todo preparado, nada puede fallar, nuestros paisanos están deseosos de vernos en escena.

¡Lo hemos conseguido Segis! Después de un año girando llegamos a nuestra tierra, broche de oro a una gran gira; los ensayos comienzan a las doce del mediodía y el concierto a las nueve de la noche.

-Ok Miguel, ¡Qué haría yo sin ti!, mi mánager y gran amigo.

Segis siempre madruga, pero hoy está en "su cama" y se hace el remolón, está nervioso, tocar en casa es una responsabilidad añadida.
Llaman a la puerta, es Miguel que ha llegado.

-Uuh, ¡Joder, no puedo hablar! ¡Qué me pasa!

Miguel no entiende nada, Segis hace gestos, se toca su garganta, no articula palabra. Es muy raro, siempre cuida su voz, es como si se la hubieran robado.

Acuden al médico, el facultativo ve que su gaznate está perfecto, ni rastro de dolencias.

En el escenario todo está preparado y los músicos en sus puestos. ¡Pero qué ocurre!

¡Los instrumentos se han vuelto autómatas!, ¡la guitarra toca por Paco de Lucía, el piano discute con el bajo, el violín da un empujón al saxofón y lo más apoteósico es escuchar a la trompeta, está cantando todo el repertorio!

-¡Oh Dios mío! es la voz de Segis en todo su esplendor.

Miguel está acongojado, ahora se explica lo de la voz, ¡los instrumentos se la han hurtado!

Están parando, reivindican algo, la trompeta está hablando.

-¡Queremos más horas de descanso!

-No aguantamos más la presión a la que estamos sometidos, los humanos sois seres mezquinos y avariciosos; si no accedéis a nuestras pretensiones seguiremos llevando la voz cantante.

Segis realiza airosos gestos y mueve sus brazos con aspavientos.

Los instrumentos lo han conseguido y Segis ha recuperado su voz y su vida, aunque no os lo creáis ha abierto los ojos.
Más tiempo con los suyos le vendrá muy bien.

viernes, 7 de enero de 2022

FILOMENA.


 Mientras caminaba por el andén pensaba que lo había conseguido, estaba en La Latina, presto y dispuesto a dormir al cobijo de un techo.


Gracias al Samur y altruismo de muchos vecinos que trajeron mantas, viandas calientes y  ropa interior o calcetines que lo teníamos empapado.


Nuevamente el Metro de Madrid y los madrileños habéis demostrado vuestra  solidaridad con "los sin techo", esos perfectos desconocidos que  pasamos desapercibidos a los ojos de la sociedad, pero que estamos ahí, que existimos y  somos seres humanos. No importa la clase social, lo que prevalece es la empatía en la humanidad.


¡Gracias Madrid!

lunes, 22 de noviembre de 2021

Generación del 27.


 Camino por la calle una tarde lluviosa de abril, está anocheciendo, solo estoy yo y un destello luminiscente a lo lejos, me acerco sigiloso y veo  una librería espectacular; me invitan a pasar, a lo cual yo acepto sin remilgos.


Me pierdo entre cientos de libros, mi mirada se difumina en la inmensidad de sus pasillos, oigo voces, me mata la curiosidad y me acerco.

 Alrededor de una enorme mesa se arremolinan varios escritores y poetas... se respiran letras a raudales.

¡Pero qué ven mis ojos!
¡Hola Rafael!
Pero tú...

-¡No, no, no estoy muerto, soy el mismísimo Alberti!, no te asustes chico, esta librería es inaccesible, solo pocos privilegiados podemos entrar. 

Al atravesar el umbral de su puerta viajas en el tiempo, por eso estamos vivos, somos el grupo de "la Generación del 27", no solo estoy yo, como puedes observar ahí de espaldas, está el flacucho y desgarbado de Miguel Hernández, a su derecha de perfil, el granadino García Lorca, Pedro Salinas es el que está con la mano saludando, Gerardo Diego, Dámaso Alonso o el mismísimo Vicente Aleixandre, entre otros.

Me vas a permitir Rafael, no se si sabrás que vengo del siglo XXI, soy un escritor gran admirador de vuestra generación, de vuestra obra, vuestros escritos y poesías son una fuente de inspiración para mí; es grandioso veros a todos aquí reunidos, solo decirte que mi sueño se ha cumplido.

-Solo te pido una cosa, esto es un secreto, has sido el elegido para formar parte de él, porque todos los aquí reunidos así lo hemos decidido, creemos en tu potencial y hemos pensado que eres el candidato perfecto para escribir y actualizar nuestras memorias, para que nuestro grupo prevalezca en el tiempo y que futuras generaciones disfruten de nuestro legado.

Así será Rafael, hasta la primera.

sábado, 13 de noviembre de 2021

"Los sueños son para cumplirlos"


 No queréis que mi sueño se haga realidad,

pero os aseguro que así será,
lo persigo hasta la saciedad,
a vuestra oposición, mi mente vencerá.

Mis padres se siguen negando,
mi hermana se ríe de mí,
esto está degenerando,
seguiré luchando por tí.

Mi novio sí que me apoya,
él me conoce como ser,
escribo como pintaba Sorolla,
en la Malvarrosa al atardecer.

Abuela, ¿Por qué te opones?
el abuelo sí lo apreciaba,
siempre hay más opciones,
a mi favor, mi yayo se posicionaba.

¡Yo sólo quiero ser feliz!
¡sólo quiero escribir!
ivivir, llorar, sentir!
¡como alza el vuelo la codorniz!

Mi día ha llegado,
hoy me he consagrado,
soy muy afortunada,
se publica mi novela ansiada.

No ha sido un camino fácil,
he sufrido y tropezado,
por tí, he avanzado,
mi bello amor frágil.

Estoy contenta y feliz,
mis padres lo han aceptado,
son felices a mi lado,
sólo tuvieron un desliz.

Mi hermana me idolatra,
ya no se mofa de mí,
no vive en mi contra,
siente alegría por mí.

Mi amado me quiere a rabiar,
está contento y saleroso,
con él, mi felicidad voy a saciar,
con un baile portentoso.

La yaya se rinde a la evidencia,
¡eres una gran escritora!,
me lo dicta mi conciencia,
tu escritura es prometedora.

Mi pequeña sobrina crece,
leyendo todos mis libros,
ella bien lo merece,
yo soy feliz, viendo sus logros.

Aquí se acaba esta historia,
llena de deseos y anhelos,
la familia es transitoria,
pero los sueños, son para cumplirlos

ABUELO


 8 de Mayo de 1997


Querido nieto, si estás leyendo estas letras significa que yo ya he partido para no volver, espero y deseo que no estés triste, piensa que yo ya he vivido lo suficiente y que a ti te queda toda una vida por delante.

Me hubiera encantado poder haber vivido más años pero el destino es muy caprichoso y así lo ha querido, solo quiero que sepas que estoy bien, y que te veo, permanezco a tu lado, aunque tú no puedas verlo.

Echo mucho de menos las conversaciones que teníamos a menudo, tu sonrisa y tus preguntas varias. Quiero que sepas que disfrutaba mucho contándote tantas historias vividas.

Te quiere, tu yayo.

-Buenas tardes abuelo, que sepas que estoy detrás de ti ahora mismo, no tenía constancia de esta carta, mientras la leo, te observo y las lágrimas resbalan por mis mejillas, pero se ha acabado la tristeza, sentémonos a charlar, quiero volver a escuchar tus historias y tus consejos como hace veinticuatro años.

Nunca imaginé que volvería a verte, volvernos a abrazar y dar un beso es algo que anhelaba, sentía una impotencia muy grande al no poder hacerlo.

-Imagínate abuelo lo que esta oportunidad supone para mí, nunca perdí la esperanza, no ha habido día que no me haya acordado de tí, esto se acaba, que sepas que guardaré siempre tu carta en lo más profundo de mi corazón, poderte volver a abrazar y sentir tu calor por ultima vez, es algo que jamás olvidaré.

-Que sepas que las historias que tú me contabas, ahora se las cuento yo a tu bisnieto, espero que le sirvan para crecer y fortalecerse como me han servido a mí.

-Hasta siempre, te quiere... tu nieto.

La leyenda de los Windsor


 No podremos salir del castillo hasta el próximo Halloween, el monstruo vaga por  las estancias a su antojo; la marquesa obsesionada con su captura, ha ordenado tapiar puertas y ventanas.


-El Marqués de Windsor es el único que ha tenido un encuentro con Dumby (así llaman al monstruo) y está muy asustado, además de no ser capaz de hacer frente a su esposa.
Dumby es una criatura nocturna muy tímida que solo se deja ver ante el ojo humano la noche de los difuntos; por lo tanto nadie saldrá del castillo hasta pasado un año.
A pesar de lo que piensa la familia Windsor, es muy afable y bonachón.


Lo peor está por venir, hay pocas provisiones y tendremos que comer insectos varios, como arañas u otros bichos que podamos encontrar por las diferentes estancias del castillo.

El carillón no se cansa de anunciar con su melodía el calvario al que estamos sometidos, los minutos son horas y las horas son días. Los gritos de la marquesa enfurecida son ensordecedores, nadie se atreve a recriminar nada, las fuerzas escasean y la muerte planea sobre sus cabezas.
Por fin ha llegado el gran día, se supone que todos lo presentes pueden tener la ocasión de ver al monstruo.


¿Podrán atraparlo, o morirán en el intento? Hoy por la noche será el desenlace.



Efectivamente, Dumby se le aparece a la familia, su enorme corpulencia es lo único que les puede asustar, solo quiere jugar y entablar amistad con los pequeños de los Windsor.

La marquesa se percata de la situación y ordena a sus lacayos la apertura de puertas y ventanas, desde hoy la tenebrosa criatura ya es uno más en la familia.


Hoy ha sido agotador, último día de grabación, hemos terminado de rodar la última secuencia, ahora toca disfrutar de este maravilloso largometraje.