lunes, 3 de octubre de 2022

«He perdido mi novela.»

 



Me presento: soy Jorge, un escritor que empieza a hacerse un hueco en esta vorágine  de las letras.


 Comienzo el día  con fuerza y optimismo, como un rayo que atraviesa las heridas, arranco los motores con las primeras luces del amanecer y no es para menos, acabo  de terminar el manuscrito de mi segundo libro, las yemas de mis dedos ya descansan, a sabiendas del deber cumplido.

Mi cita con la editorial es dentro de una hora, decido ir caminando, estoy cerca y el día invita para ello; liberar cuerpo y mente me viene bien para aliviar tensiones.

-¡Adiós cariño, me voy a la editorial!
-No olvides la carpeta con el manuscrito, te conozco bien, eres muy despistado y te vas sin ella.
-¡Gracias por recordármelo!

De camino hago un inciso en el quiosco de Silvia y compro la prensa diaria(me encanta leer en papel),poso mi carpeta, para coger mi cartera y pagar, al final voy a llegar justo.

Acabo de llegar a la editorial y me percato que no tengo el manuscrito.
-¡Mierda, he perdido la carpeta, qué desastre!

Me dispongo a volver sobre mis pasos cuando de repente alguien toca mi espalda, es Alfonso mi editor, ávido de leer mi novela. El título lo dice todo: "He perdido mi novela".

-Alfonso, me va a perdonar, acabo de perder mi novela, voy a recuperarla.
-Jorge no me vacile, ya se que ese es su título.
-Le aseguro que no es una broma, haciendo honor a su título, ha ocurrido.

A medio camino observo a Silvia apresurada.

-¡Silvia!
-Hola Jorge, tengo tu carpeta, te la dejaste posada sobre el mostrador.
-¡No sabes lo que significa para mí!
-Lo sé, además de tu quiosquera, soy tu mayor fan.

-"He perdido mi novela", se venderá como rosquillas en la verbena.

sábado, 24 de septiembre de 2022

«Suenan las primeras sirenas.»

 


Son las siete y suena el maldito despertador, primer día de colegio. Unai sigue dormido, presiento un día muy largo.


-Cariño despierta,  hay que empezar con energía e ilusión.

-Por favor papá, un poco más, tengo mucho sueño.
-Sabes que no puede ser, ni tú, ni yo llegaríamos puntuales.

-El maldito atasco de todos los días; parece que avanzamos, ya llegamos al colegio.
La campana se demora y a las nueve tengo la reunión con todos los cuerpos.

  Hay un gran temblor, seguido de una fuerte explosión.
Un fuerte olor a gas tapona mis fosas nasales y hay una polvareda intensa, suenan las primeras sirenas, lloros, gritos de pánico, alguien me agarra, pero no es Unai.

¡Unai!
¡Hijo mío! ¿Dónde estás?

-¡Estoy aquí papá! Avanza a la luz del móvil.
Menos mal que estás bien chiquitín;
-Tengo mucho miedo papá.

Temblores menores siguen y los bomberos retiran los primeros escombros; ha sido un  terremoto de gran magnitud.
Madrid se desmorona, sus calles están agrietadas, muchos edificios se han derrumbado y el caos es terrible.
-Señor...¿Están bien?
-¡Sí sargento, tranquilo, soy compañero!
Soy el jefe superior de la unidad veintidós.
- Acabo de ver a los suyos a dos manzanas de aquí.
-Muchas gracias, voy en su busca.
Hola chicos...¿Cómo está el percal?
- Empezamos a estar coordinados, ha sido un terremoto brutal, inverosímil en Madrid.
- Siempre hay una primera vez, desgraciadamente.

sábado, 10 de septiembre de 2022

«El golpe definitivo»

 


Malditos selfies llenos de peligrosidad buscando un puñado de me gustas, todo por ganar seguidores en las redes sociales y ser el más guay del grupo. Esto es lo que le pasa a Miguel, siempre viviendo en el filo de la navaja.


A pesar que Margarita (su novia), le advierte constantemente que un día va a tener un gran susto, o  peor que eso, la muerte, pero la ansía de nuestro protagonista le ciega y decide subirse al punto más alto del edificio que está al lado de su casa en Madrid.

Jugarse la vida a cien metros de altura caminando por el borde de la azotea y con la bilirrubina por las nubes pensando que el guardia de seguridad te puede atrapar es una pasada.

Miguel decide parar en la esquina más salida al vacío y hace el selfie más difícil, con una sonrisa de oreja a oreja; pulsa su pantalla resbalando a la vez con el rocío de la mañana cayendo al vacío.

Su caída libre dura cinco segundos, pero a él se le hace eterno viendo toda su vida pasar, sus veranos en el pueblo, sus risas en el colegio, su primer beso, su primer coito, sus discusiones con sus padres, lo que cenó anoche o su último beso.

Veinticinco años de vida en cinco miserables segundos, así de rápido te puede abordar la parca, es lo que tiene jugar con ella, que cuando más confiado estás te asesta su golpe definitivo.

De nada sirvieron las advertencias de sus allegados. Ha conseguido su selfie más cotizado, seguro que será trending -topic, sabía que podía ocurrir. Antes de tocar el suelo, piensa que no ha pasado el tiempo y que ya no puede volver atrás, se deja llevar y piensa... es lo que tiene jugar con la muerte.

«#MarInfinito»



 Jacinto lleva meses asomado al precipicio, si no avanza, le espera la caída al abismo.

Intenta imaginar un mundo paralelo para no enloquecer, romper la línea espacio-tiempo y gritar fuerte a los cuatro vientos que necesita empezar a vivir.

Su última relación ha sido tormentosa y se ha refugiado en las redes sociales; su timidez y su ánimo ayudan muy poco, solo consigue perderse cada día en sus recuerdos y caer en el intento de olvidar a Paloma.

Hace dos semanas que sigue el hashtag #MarInfinito, cada minuto que pasa, mas enamorado está de las frases que lo acompañan. Aun no sabe quién está detrás y su mayor deseo es poner cara a su autora; sin duda es una chica, eso es obvio.

-Te espero en el mar infinito de mis pechos. #MarInfinito
-El abismo no es el fin, siempre hay un horizonte en tu vida. #MarInfinito
-El mar, mi refugio, fuente de inspiración, hoy te invito a dormir en mi regazo. #MarInfinito
-Mar antiguo, mar salvaje, azul cielo, cristalino de amor eterno. #MarInfinito
-Desde mi casa veo la playa vacía, está llorando tu ausencia, deseo abrazar la luna contigo. #MarInfinito

Jacinto arde en deseos, está convencido que es la mujer de su vida, pero no puede hacer otra cosa que seguir pulsando el me gusta de su red social y dedicando halagos varios a su autora a ver si se da por aludida.

Hoy el día amanece gris de noviembre frío y hostil, la mejor opción es aprovechar para hacer una visita al hipermercado, la nevera hace días que hace eco.

Hoy la cola en línea de cajas es brutal, en la identificación de la cajera reza: Silvia #MarInfinito

Eres tú, te espero en la playa vacía llena de lluvia, abrazando la luna juntos, nos espera el #MarInfinito.

sábado, 3 de septiembre de 2022

«¡Sí quiero!»

 



Marcos(broker de profesión) cuenta las horas para que llegue su día, ese que lleva anhelando años, en menos de veinticuatro horas se une en matrimonio con Silvia, su novia de siempre. Llevan juntos desde la adolescencia y por fin se casan.


Todo está preparado, la ceremonia y posterior banquete se va a celebrar en el Castillo de los Templarios de Ponferrada; él como buen leonés y ella como buena gallega, no podían elegir mejor sitio.

Una ceremonia civil oficiada por un concejal amigo de Marcos y un posterior dispendio de viandas confeccionadas por un chef de la zona, con productos de ambas tierras.

Por fin ha llegado el día y nuestro broker está muy nervioso, le gusta la perfección y eso le pasará factura.
A media mañana sus amigos van a su casa para pasar con él sus últimas horas de soltero (el enlace es a las 19:00 horas), una comida ligera, unos chupitos y risas varias.

Ha llegado el momento, quedan dos horas para  dar el sí quiero, pero algo falla, el alcohol hace mella en nuestro corredor de bolsa y está desorientado.

Ha perdido la noción del tiempo y se presenta una hora antes en la ceremonia equivocada, una de las salas del castillo alberga otra boda, pero la novia ha sido plantada, cuando cree que todo está perdido, se presenta Marcos.

La chica, aturdida por los acontecimientos no duda en dar el sí quiero al broker, a lo cuál el también responde con un "sí", debido a su estado de embriaguez, convencido que lo hace con Silvia.

Son las ocho de la tarde y Silvia se siente ultrajada y odia a Marcos.
Mientras él, aún bajo los efectos etílicos, descubre que se ha casado con Sara.

Marcos no está, ni se le espera.

lunes, 22 de agosto de 2022

«Que las noches, sean boleros.»

 


No aguanto más,

son muchos años para nada,

a mi lado te divertirás,
aquí sigo esperando sentada.

Veinte años de matrimonio,
sin caricias, sin un polvo divertido,
veinte años de martirio, 
con el corazón encogido.


Él, disfrutando como un bellaco,
yo, sin placer conocido,
peor que un drama policiaco,
con un guión preconcebido.

Trabajador incansable,
buena persona, con buen fondo,
yo incomprendida, imparable,
triste en lo más hondo.

No recuerdo lo que es disfrutar,
me masturbo hasta la saciedad,
el piensa que me hace gozar,
nada más allá de la realidad.

Se cree un titán en la cama,
el típico macho ibérico,
le salva, que me ama,
finjo un orgasmo modélico.

Este año vacaciones en el Caribe,
solos, sin los niños,
nuestra relación va en declive,
en la cama, nos aburrimos.

Mañana se va a pescar,
yo me quedo en el hotel,
pienso que no le va a molestar,
si echo un polvo sin él.

 Ni corto, ni perezoso,
así fue, placentera me quedé,
ha sido un orgasmo gozoso,
de él, ni me acordé.

Pero yo no quiero mentir,
no puedo parar de pensar,
se que lo va a sentir,
aún así, no quiero dejar de soñar.

He decidido, que se lo voy a decir,
que no puedo estar así,
hoy mi alma ha sido un sentir,
mi felicidad ha sido hoy aquí.

Paco, he follado con el botones,
ha sido un orgasmo lleno de placer,
los botones, qué cabrones,
 me ha hecho enloquecer.

Matilde te diré, que te comprendo,
soy feliz de tu disfrute,
no entiendo lo que estoy oyendo,
ni tan siquiera me lo discute.

Cariño he comprendido,
 te quiero a rabiar,
quiero una relación con sentido,
vamos a disfrutar.

Enséñame tu zona de placer,
qué tus orgasmos sean placenteros,
quiero hacerte estremecer,
que las noches, sean boleros.



lunes, 8 de agosto de 2022

«Agujero en el tiempo.»


 Eva y Francisco están preocupados, su hija Jimena está de campamento de verano en Benasque y hace dos días que sus monitores no contestan al teléfono.


-¡Eva haz la maleta! Nos vamos al Pirineo, no me gusta nada como pinta la cosa.
-¿No estás exagerando Francisco? Quizá hayan ido de acampada fuera del albergue y no haya cobertura.
-Hazme caso cariño, tengo un mal presentimiento.

Los lugareños que viven cerca del albergue le dicen a Francisco que hace dos días que no ven a nadie y eso a Fran le preocupa, en el campamento que hay en la arboleda a dos kilómetros tampoco están.

-¡Eva, habrá que avisar a las autoridades! Sin acabar la frase, ambos son absorbidos por un agujero en el tiempo.

-¡Papá, Mamá! ¡Pero qué hacéis aquí!

-¿Cómo? Estábamos muy preocupados, no sabíamos nada de ti.
-Estoy bien, esto es el paraíso, nadie quiere volver a nuestro mundo actual, en este mundo sus habitantes son muy amables y empáticos, no hay envidia, la paz es total, no hay conflictos,  es el lugar soñado por cualquiera.

Ya veo que vosotros también habéis encontrado el agujero; ¡Qué va! ¡Ha sido de casualidad!

-Vamos hija, tenemos que volver a Madrid, a nuestro mundo.

-No quiero volver, me quema el cuerpo solo de pensar en volver a ese mundo de injusticias y envidias.

- Creo que nos has convencido Jimena, esto es el edén, la adolescente abraza a sus padres con entusiasmo en señal de agradecimiento.

-Está decidido chicas, dice el padre, todo lo que importa está en este mundo. ¡Nos quedamos!
Seguro que mañana no dejarán de sonar nuestros teléfonos, en la oficina se van a volver locos.

¿Alguien sabe algo de Eva y Francisco? Ni idea jefe, hace dos días que han desaparecido sin dejar rastro.