lunes, 19 de diciembre de 2022

«Todo será escarcha y frialdad»


 —No quiero que penséis que soy el malo de la película,  quiero que sepáis que vienen meses muy duros, no solo de frío y abundante nieve, sino de mucha incertidumbre, penurias y conflictos varios.

—Sí, lo se, quizá os estéis preguntando quien soy. 
— Soy don Invierno y en pocos días  voy a pasar a la acción; don Otoño, a usted le digo que sus días de gloria ya están tocando a su fin. Doña Filomena se va a quedar corta con la que se avecina en un futuro cercano.
—El planeta se verá sumido en un caos de tal magnitud que no habrá gobierno, ni estado que pueda asumir dicho desconcierto.
—Empiezo a creer que usted se ha vuelto loco, a que viene esta charla sin sentido, atemorizando a toda la humanidad, está creando una psicosis entre la humanidad difícil de solucionar, los psicólogos del mundo se verán desbordados.
—Siento decirle don Otoño que no está usted en lo cierto, los conflictos bélicos sumirán a toda la Tierra en un desbarajuste inaudito, nadie sabrá que está ocurriendo y desgraciadamente esto será de un día para otro, sin remisión, ni tiempo de reacción.
La nieve cubrirá tierra firme, pero también los océanos, el hielo también será el protagonista, todo será escarcha y frialdad y será complicado sobrevivir.
—No habrá ser humano que pueda sobrevivir si no ponen de su parte, arreglar todo este desastre será posible con una sola consigna: la solidaridad con la Madre Naturaleza. Solo así será posible salvar la Tierra y restablecer esta futura situación.
—El cielo se está abriendo, preparando su venganza contra el ser humano, no soporta más el ataque climático al que se ve sometido hace años.
—Herramientas hay, ahora  hay que utilizarlas, en vuestras manos está revertir este desastre natural que se avecina.

«¡Palestina existe!»


 Nunca imaginé que ocurriera, pero pasó y descubrí la capacidad del ser humano en una situación límite.

Me llamo Salma y soy una mejicana e historiadora con nacionalidad norteamericana; hoy me decido a contar mi historia.

Todo empezó en un viaje a Israel, enamorada de su capital: Jerusalén.
Debido a mi profesión, siempre estoy viajando, pero este viaje fue diferente, me enamoré de esa ciudad, de su olor, de su historia, de sus monumentos. Después de múltiples visitas, decidí viajar con mi marido y mis dos hijos para que conocieran in situ Israel y no por fotografías.

El último día en Jerusalén, esa ciudad que tanto me había dado, de repente me lo quitó todo, o mejor dicho, el ejército israelí.
Me encontraba absorta en el hotel recopilando datos para mi libro de historia que ya tocaba a su fin, cuando se oyeron detonaciones en la lejanía; el pueblo palestino estaba siendo atacado por Israel y mi familia cerca de la frontera visitando varios monumentos, hubo víctimas civiles y los informativos se hicieron eco de la noticia ipso facto.

-Buenos días, interrumpimos la emisión para comunicar que varios turistas han fallecido en un ataque israelí, entre las víctimas, tres norteamericanos y dos franceses.

Todo fue muy rápido, los fallecidos eran mi familia, una lluvia de balas sesgó sus vidas.
Hoy estoy aquí contándoles que me uní a la lucha del pueblo palestino, diez años inmersa en una guerra absurda en la que no hay ni vencedores, ni vencidos. Pensé que sería un bálsamo frente a la adversidad de perder a mi familia, pero no fue así, todo era muerte y destrucción.

Así que decidí fundar esta ONG que hoy represento y luchar de otra manera, ayudando y dando visibilidad al pueblo palestino en Occidente.
¡Palestina existe!

jueves, 8 de diciembre de 2022

«He vuelto a sonreír.»


 Marisa acaba de llegar a la convención de mujeres maltratadas que se celebra en Almería.

Mientras realiza el registro en recepción, repasa el texto que ha preparado para la charla que esta tarde da a un centenar de mujeres, que como ella, han padecido  de maltrato.

-Buenas tardes, me llamo Marisa Miralles y soy la presidenta de la asociación madrileña "Ni una más".
Se que muchas de vosotras todavía tembláis al pensar el nombre de vuestro maltratador, el miedo a que se salten su orden de alejamiento o que utilicen a vuestros hijos como venganza.
Hoy estamos aquí reunidas, para perder el miedo y volver a sonreír a la vida.

Que sepáis que yo también fui una mujer maltratada y es la primera vez que cuento mi historia en público. Solo profesionales, familiares y amigos lo sabían, pero ha llegado el momento de contarle al mundo, que se puede vencer al miedo y ser feliz.

Conocí a mi ex-marido con diecisiete años, el noviazgo duró cinco y fue maravilloso, regalos y amor a raudales; un poco agresivo, sobre todo, con una copa de más, pero nunca me puso la mano encima.

Hasta que llegó nuestra boda, que todo cambió. La noche de bodas, supuestamente maravillosa, se convirtió en mi infierno particular, que ha durado veinticinco años.
Llegamos a la habitación perjudicados por el alcohol y el comenzó con insultos y vejaciones y mientras asimilaba lo ocurrido, llegó la agresión física.

Callé durante años por mis dos hijos, y la vergüenza ajena que sentía, no hubo un solo un día que no me agrediera.

Hasta que una mañana en la cocina, me lanzó un cazo con leche hirviendo, sin pensarlo, agarré un cuchillo jamonero y le traspasé el alma, muerto el perro se acabó la rabia.
He vuelto a sonreír.

lunes, 28 de noviembre de 2022

«En Somalia nada es lo que parece»


 —Buenos días.

Soy John Harper, reportero de guerra, enviado especial de la CNN en Somalia; podía ser Siria, Sudán del Sur, República Centroafricana o República Democrática del Congo. Todos, con el mismo nexo de unión, la utilización de Niños Soldados en sus conflictos.

Hoy en directo, en territorio del ejército somalí, apoyado por Occidente en su lucha contra los rebeldes, sigue reclutando niños y aquí estamos con uno de ellos, Jasir de nueve años.

—Jasir, háblanos de tu diario en el conflicto. (John).

—Nos levantamos temprano, sin amanecer (dormimos con el uniforme), nos calzamos las botas y sin comer, nos disponemos a entrenar.
Yo nunca había sostenido un arma en mis manos, pero al día siguiente de nuestra detención nos enseñaron a usarla y empecé a luchar. En la primera refriega, murieron ocho niños, pero yo me cargué a seis hombres del ejército rebelde con mi fusil.

—¿Estáis bien alimentados? (John).
—En Somalia, la gente se muere de hambre porque aquí no llueve, por lo que los alimentos básicos escasean, así que nosotros no vamos a ser menos, a penas comemos, para nosotros sostener el arma ya es un suplicio diario, pero a la fuerza, te haces a todo.

—¿Cómo son los somalíes en general? (John).
—Los somalíes somos gente violenta por naturaleza, porque así nos han educado, vivimos hace años en una guerra permanente.
Y como no tenemos bastante con matarnos entre nosotros, nos dedicamos a la piratería y a secuestrar a gente de otros países.

—¿Crees que algún día, podrás abandonar esta espiral de violencia? (John)
—Espero que sí, aunque ahora mismo, estoy  pensando en la próxima batalla contra los rebeldes.

—Mucha suerte amigo. (John).

Esta entrevista fue realizada hace ocho años, hoy Jasir, ha salido de esta mierda.
En Somalia nada es lo que parece.

«La natación es mi arte moderno.»

 


Amanece un día más (que no es poco) en mi vida, el sol luce en todo su esplendor, aprender a convivir con el dolor es mi máxima aspiración. Hace tres años que mi vida dio un giro radical, dolor constante, jornadas interminables en el trabajo que eran insostenibles, hasta llegar a casa, para tomar el siguiente antiinflamatorio.


Así un día tras otro, hasta que tu cuerpo dice que ya basta, que no  puede seguir con esa tortura. Permanecer de pie varias horas seguidas es tortuoso e intentar sacar tu mejor sonrisa cara a la galería se han vuelto insostenibles.

La pandemia me obligó a parar en el trabajo y llegó el punto de inflexión en mi vida.
Piensas que el dolor va a remitir al parar físicamente, nada más lejos de la realidad, comienza mi calvario particular.

Mis huesos crujen como la hojarasca cundo se pisa, mi columna vertebral chirría como una bisagra vieja sin engrasar, las noches se hacen interminables y el insomnio prevalece a diario sin remisión.

La decisión está tomada, acudir al médico y buscar la mejor solución para tu dolencia crónica, el dolor me ha vuelto irascible, falto de reflejos, me estremece, ya no me acuerdo de un día sin aflicción y automedicarse no es la mejor solución.
El desconsuelo invade mi cuerpo cuando el médico me dice que hay que parar, los resultados de las diferentes pruebas médicas indican que tu enfermedad es degenerativa, no hay otra solución que cambiar tus hábitos y poner freno a ese dolor.
Nadar y dejar la mente al servicio de los tuyos es el mejor remedio para atajar este problema.
La natación es mi arte moderno particular y el mar fuente de inspiración y perpetuidad.
Nadando el dolor desaparece y mi mente se evade a situaciones maravillosas.

sábado, 19 de noviembre de 2022

«Lo mejor está por llegar.»

 


Karl camina a diario dos kilómetros que separan su casa del muro con el que ha crecido en la República Democrática Alemana (no conoce un Berlín libre, ya que lleva construido veintiocho años y a él le contemplan veintidós). Sabe por sus padres, que se conoció una ciudad libre, pero no lo ha vivido en sus carnes.




Acaba de llegar a la frontera de hormigón y como cada mañana está deseoso de ver a través de un agujero a su amada Frieda, que vive al otro lado del maldito muro de la vergüenza en la República Federal Alemana.

Ambos son conscientes que su relación es complicada, llevan dos años haciendo lo mismo, solo se ven, pero no hay contacto corporal, están deseosos que llegue el día señalado y están convencidos que es hoy.
Efectivamente, este frío 9 de Noviembre de 1989 además de traer un día gélido, trae consigo la apertura del maldito muro.
Ella de familia capitalista y él comunista, una mezcla explosiva que el amor ha juntado; Frieda está acabando la carrera de medicina y Karl trabaja de tornero en una fábrica.
-¡Frieda te quiero!
-¡Y yo a ti cariño!
-¡Somos libres!
-¡Por fin podremos hacer nuestro sueño realidad!
¡Las lágrimas empiezan a brotar en los ojos de ambos! ¡No pueden creer lo que están viendo!
Los militares se apartan y deponen sus armas, dubitativos no saben que hacer, temen que sea una trampa.
¡Hay abrazos y lágrimas de alegría! Ellos deciden no ser menos, su abrazo dura varios minutos, seguido de un tórrido beso inevitable.
Son detenidos por escándalo público, en comisaría, el padre de Frieda que es militar, interviene y quedan en libertad.

Ambas familias colaboran en la demolición del muro, pico en mano, entre risas y sollozos celebran su libertad, lo mejor está por llegar.


 

miércoles, 9 de noviembre de 2022

«El Planeta agoniza y la Madre Naturaleza cobrará su venganza.»

 



-Samhain, ¿Dónde vas?

-Voy a buscar setas al bosque.
-Está bien, no tardes, en breve empezamos con la celebración que hace honor a tu nombre, el pueblo te aclama, sabes que eres el elegido para liderar la aldea.
-No te preocupes Madre, no tardaré.

Nuestro protagonista solo tiene 10 años, pero tiene la madurez de un adulto, las circunstancias así lo han querido.
Desde que tenía uso de razón, salía con su padre a por setas, ahora sale solo, su padre ya no está entre nosotros.
No es una noche cualquiera, hoy se celebra el Samhain en la aldea y el bosque parece haberse engalanado para la ocasión, los árboles lucen con su colorido otoñal en todo su esplendor y las hojas flotan en el aire como polvo en suspensión.
Todos estos detalles han hecho que Samhain se distraiga y sin darse cuenta se ha adentrado en una parte del bosque que no conocía; la noche ha comparecido en escena y el chico empieza a sentir un miedo atroz.

Media aldea lo está buscando, pero ni rastro de el chaval, es como si el bosque se lo hubiera tragado; y así ha sido, literalmente. Se encuentra en el interior de un roble que habla, en él habitan hadas y duendes, a su alrededor las flores cantan y los animales viven en total sintonía con la naturaleza, un cuento de hadas y nunca mejor dicho.





-¡Hola pequeño! Soy Andrea, la reina de las hadas y de este reino.
-¡No me hagan daño, por favor!
-¡Jamás! Eres el elegido para propagar nuestro mensaje a los tuyos. Pronto serás el líder de tu aldea y acabarás siendo el Rey en tu mundo.

-Atravesarás esa puerta y aparecerás en tu aldea, gritarás esta consigna:" El planeta agoniza y la madre Naturaleza cobrará su venganza".