domingo, 14 de mayo de 2023

«SOMOS DE SEGUNDA»

 




El cielo estaba plomizo y amenazaba lluvia, pero el ambiente en la grada —ante casi 16.000 almas— y las ganas de agradar a la afición encumbraron al cielo plomizo con una victoria (1-0), sobre el Eíbar que vale una permanencia matemática.

"¡Ahí es na!"

En el palco estuvo la presencia de Ana Botín, máxima responsable del Banco Santander y  a su vez, patrocinador del Real Racing Club.



 Elías León Siminiani, ganador del Goya al Mejor Cortometraje, realizó el saque de honor en El Sardinero.



El Racing salto al terreno de juego dubitativo, con muchos nervios, cediendo la pelota a los armeros, sin bloque alto como en anteriores partidos en El Sardinero.

El once titular tuvo algún cambio, con la entrada de Íñigo Sainz-Maza que volvía a la dupla de doble pivote, haciendo pareja con Aldasoro, llevando a Juergen a la media punta en el centro, pasando Vicente a la izquierda.

Arriba en punta de ataque salía titular el brasileño Matheus sustituyendo a un Roko Baturina que causaba baja por lesión.




Así las cosas los guipuzcoanos llevaban la batuta del juego desde el minuto uno, pero sin crear peligro, estrellándose contra una zaga racinguista férrea y muy segura, destacando sus centrales Mantilla y Pol Moreno que estuvieron soberbios.



El partido era un monólogo de los armeros con la posesión constante pero sin crear peligro en la portería de Ezkieta.

Se cumplía el primer cuarto de hora, sin ocasiones en ninguna portería.

La ocasión más clara llegaría por parte de los armeros,  en el minuto 27 con un remate de cabeza de Yanis que Ezkieta paraba con mucho mérito.



Así se llegaría a la primera media hora de juego con empate (0-0)  en el marcador.



El Eíbar lo intentaba por activa y por pasiva, pero no era suficiente, los partidos no solo se ganan con posesión, también cuentan las jugadas a balón parado y de estrategia y eso es lo que hicieron los montañeses.

Golazo de Íñigo Vicente.

Precisamente en el minuto 44 y a balón parado, que todo se iguala, llegó el (1-0), en una jugada de estrategia que salió perfecta.

Un saque de esquina que ejecutó Juergen en corto sobre Saúl García que prolongó el esférico al segundo palo, donde llegó Íñigo Vicente en segunda línea para batir a Luca Zidane.




Permanencia sellada.

Un gol que hacía estallar de euforia a la afición racinguista y que a la postre selló la permanencia en segunda división.




Los guipuzcoanos lo intentaron en los cuatro minutos de descuento, pero no hubo tiempo para más, llegándose al final de la primera parte.

Por méritos de ambos contendientes, lo más justo era el empate, pero los verdiblancos supieron sacar petróleo a balón parado.

Un Eíbar volcado al ataque.

La segunda parte comenzaba con un acoso y derribo de los guipuzcoanos, pero el Racing se defendía en bloque bajo, con una defensa que demostraba estar muy cómoda y segura, defendiendo bien los centros laterales.



Así las cosas los armeros hicieron uso de los primeros cambios, buscando el empate sin cesar, pero sin resultado alguno para sus intereses.

Llegada la primera hora de juego los armeros tuvieron una ocasión muy clara en las botas de Bautista que Ezkieta desbarató con un paradón.

José Alberto movió ficha en el 64 dando entrada a Pombo y Sangalli en detrimento de Matheus y Mboula, respectivamente.



El Eíbar lo intentaba una y otra vez, pero se estrellaba contra la zaga montañesa.

A falta de diez minutos para el final el árbitro anuló un gol del Eíbar por mano previa de Berrocal; la grada lo celebró como una victoria anticipada.



José Alberto seguía con más cambios y en el 81 sustituyó a Íñigo Sainz-Maza, dando entrada Arturo Molina, que tuvo varios arranques con peligro.



Carrusel de cambios armeros.

Garitano también seguía con más cambios, buscando al menos el empate, pero la mala racha de resultados, siguió hoy en Sardinero para los armeros que ya llevan ocho jornadas sin conocer la victoria.

En el 89, el míster racinguista quiso amarrar el resultado dando entrada en el terreno de juego a Fausto Tienza y Satrústegui en detrimento de Juergen e Íñigo Vicente, ambos salieron del verde, con una gran ovación por parte de la hinchada racinguista.





Emisarios del Toulouse en el palco.

El de Derio hoy estuvo observado desde el palco, por varios ojeadores franceses del Toulouse.

El árbitro añadió cuatro minutos y fue en ese añadido, cuando el corazón de los racinguistas casi se para, en un remate de Stoichkov al palo que puso el suspense en El Sardinero.




Así se llegó al final del encuentro, con un Racing que sella la permanencia una tempora más en la categoría de Plata del fútbol español.

¡¡SOMOS DE SEGUNDA!!





Afición racinguista eufórica.

La celebración fue espectacular, con una afición eufórica y volcada con una plantilla que dio la vuelta de honor, con constantes instantáneas para inmortalizar el momento e incluso el capitán, Íñigo Sainz-Maza, se atrevió con unas palabras desde la grada, agradeciendo a la afición el apoyo incondicional de toda la temporada.





El mérito es vuestro fueron las palabras del capitán.

El de Ampuero cumplía su partido 100 con la elástica racinguista.

Un gran día para celebrar, sin duda.




Bonito final de temporada para los montañeses, que a falta de dos jornadas para finalizar selló la permanencia tan ansiada.




JOSÉ ALBERTO DIJO:

"Lo primero, agradecer a Alfredo, Pedro y Mikel por haber decidido en diciembre que yo tenía que ser el entrenador para conseguir el objetivo".

 "Orgulloso, agradecido y muy contento por todos mis jugadores". 

"La clave es que tenemos una plantilla excepcional, siempre intentando mejorar y dejándose todo en cada partido, independientemente de que las cosas nos salgan mejor o peor".

"Estoy muy contento en este club, en esta ciudad y con esta afición".

 "Hoy me acuerdo mucho de mi familia porque cuando las cosas van mal son los que más sufren. Y esta profesión es muy jodido. Poderlos tener hoy disfrutando significa mucho y es para ellos" 

FICHA TÉCNICA:

Racing: Ezkieta, Dani Fernández, Mantilla, Pol Moreno, Saúl; Íñigo (Arturo, 81), Aldasoro, Juergen (Fausto Tienza, 89), Mboula (Sangalli, 65), Vicente (Satrústegui, 89); Matheus Aiás (Pombo, 65).

SD Eibar: Luca, Venancio, Berrocal (Ríos Reina, 88), Sergio (Javi Muñoz, 75), Rahmani (Aketxe, 60), Tejero, Corpas (Vadillo, 60), Bautista (Blanco Leschuk, 75), Stoickov, Nolaskoain y Arbilla.

Árbitro: Arcediano Monescillo (castellano- manchego). Amonestó al racinguista Mantilla y al visitante Aketxe.

Gol: 1-0. Minuto 43. Vicente.

Incidencias: Cuadragésima jornada de LaLiga SmartBank 2022/23. Campos de Sport de El Sardinero. Terreno de juego en buen estado. 15.758 espectadores.

elinsurgentecalleja.com








lunes, 8 de mayo de 2023

«Somos rachas de viento»



 Cuando a principios del siglo XXI nos  anunciaban que La Tierra se desmoronaba, hicimos caso omiso.

Las energías renovables nos sonaban a chiste y la capa de ozono era algo que pensábamos que siempre iba a estar ahí, custodiando y cuidando del bienestar del Planeta.

Las islas de plástico artificiales en los océanos seguían creciendo, pero los humanos seguíamos utilizando plásticos — total que importancia había porque a diario murieran miles de peces intoxicados, o enrollados en las redes de pesca masiva, siempre había más—; la avaricia no tenía limites. Consumismo, despilfarro alimenticio, incendios intencionados, contaminación abrumadora, IA, silencio, asociales, sin sentimientos.

Pensábamos que el planeta era una fuente inagotable de recursos, pero los años pasaban y el aire se volvió irrespirable, debido a una contaminación constante, las temperaturas eran constantemente extremas, superiores a cuarenta y cinco grados , vivir en la superficie era inviable, cualquier ser vivo era fulminado por una llama incandescente o asfixiado por los cientos de gases tóxicos.

La pesca dejó de existir, los peces perecieron, agricultura insostenible y cultivos imposibles, nada sobrevivía a temperaturas extremas y a la absoluta escasez de agua.
Todavía recuerdo cuando mi abuelo me decía que una Tercera Guerra Mundial fulminaría a la humanidad; no iba desencaminado, más de cincuenta años después, aquí estoy bajo tierra, en una ciudad donde sobrevivimos un puñado de millones de seres humanos y algún animal, solo alguno, porque se salvaron pocas especies.

La vida aquí abajo no es fácil, como podéis imaginar, la envidia, la traición y demás atrocidades sociales están más latentes que años atrás — que ya es decir— , sentir que en cualquier momento puedes ser traicionado, ha creado un "clima" de desconfianza, no hay ningún tipo de relación social; efectivamente se puede decir que somos asociales, somos rachas de viento, somos latidos de vida en extinción, cerebros atrofiados debido a la IA.
El agua es muy escasa — medio litro diario por persona— , evidentemente todos nos la bebemos para seguir viviendo, el hedor aquí abajo es nauseabundo, pero es mejor eso, que no desintegrarse en la superficie de calor, o morir por hipotermia debido al frío extremo e inanición por falta de alimento.

Así las cosas, lo único que podemos hacer es sobrevivir en condiciones extremas, los animales que han sobrevivido sirven de compañía y ayudan en los diferentes menesteres diarios.
hemos vuelto dos siglos atrás, trabajamos la tierra manualmente y el arado lo realizan múltiples bueyes que no perecieron.
Volver a la superficie es una quimera, además del clima extremo e inviable para la vida de un ser vivo; también están los malditos robots de hojalata, son los que dominan la superficie y aniquilan cualquier rastro de vida.



Hace tiempo llegué a una conclusión, tenemos lo que nos merecemos, las palabras de mi abuelo martillean mi cabeza constantemente, ni ahí afuera está el malo, ni aquí abajo el bueno.
Seguimos librando una batalla constante contra la naturaleza que hace años no quisimos proteger.

¡Nos vemos en otra vida!

sábado, 6 de mayo de 2023

«ACARICIANDO LA PERMANENCIA »

 




El Racing empata (1-1)  en Anduva y se pone con 48 puntos en la clasificación, acariciando la ansiada permanencia.

La afición racinguista nunca defrauda.

No estuvo solo el equipo racinguista, que estuvo apoyado por más de un millar de aficionados que llevaron en volandas a los suyos.




Saltó el Racing a Anduva con novedades en el once que ganó en El Sardinero a la Unión Deportiva Ibiza, con hambre de victoria, con presión alta, tres centrales y dos carrileros, buscando combatir el sistema de Etxeberría ante un Mirandés que controlaba el juego.



José Alberto dio entrada a Satrústegui en el lateral izquierdo, para subir a Saúl a la media punta por la izquierda, permutando con Vicente que pasaba al centro en detrimento de Peque.

En el centro de la defensa Mantilla ocupó la posición del lesionado Germán Sánchez.

En el minuto uno, ya tuvo el Racing la primera oportunidad en las botas de Baturina, pero el balón se escurrió en las botas del croata.



Pero el fútbol es muy caprichoso y en el minuto 3, los jabatos, en la primera oportunidad que tuvieron en las botas de su goleador Raúl García de Haro, mando el balón al fondo de la portería de Ezkieta; (1-0).



Los verdiblancos no se vinieron abajo e intentaban llegar a la portería rival, se crecieron ante la adversidad, sobre todo con las genialidades de Íñigo Vicente, que en una de sus entradas efectuó un magnífico disparo que a punto estuvo de sorprender al portero burgalés.



El Mirandés se encontraba cómodo y se hizo con el control del partido, tanto que en el minuto 14, en la segunda oportunidad que disfrutaba, estuvo a punto de marcar el segundo de la tarde, con un fuerte disparo de Roberto López que acabó golpeando la cruceta, después de que Ezkieta consiguiera desviar el esférico lo justo.



Así se llegó al primer cuarto de hora, con un Racing que lo intentaba, pero muy lento con la circulación del balón y un Mirandés que no sufría y controlaba el juego. 

Pasaban los minutos y los verdiblancos no veían puerta.

Penalti a favor del Racing de Santander.

Pero cuando más complicado estaba el juego, llegó la oportunidad de los montañeses en el minuto 25, con un contraataque de Mboula, que se sacó un disparo de la chistera,  que paró con el brazo un defensa burgalés; penalti muy claro que el árbitro pitó sin dudar.

Íñigo Vicente se encargó de lanzar la pena máxima, pero Alfonso Herrero, se encargó de atajar el esférico, con alguna fortuna.

Quinto penalti fallado.

Otro penalti fallado por los racinguistas, uno más esta temporada y ya van 5.

Seguía el (1-0) en el marcador.



En el minuto 28 Saúl veía una cartulina amarilla que condicionaba en el juego al cántabro.



El de Derio estaba enfurecido y en el minuto 29 en otro contragolpe estuvo a punto de conseguir el empate con una vaselina que se iría fuera por muy poco.


Pausa de hidratación.

Se llegaba  a la primera media hora de partido, momento que se aprovechaba para una pausa de hidratación, debido al calor.

Golazo de falta directa de Juergen.

Ninguno de los dos equipos tomaba la iniciativa, hasta que llegó el gol del empate en el 43, con una falta directa ejecutada con maestría por el colombiano, que se coló por toda la escuadra.(1-1).




Así se llegó al descanso con (1-1)  en el electrónico, en una primera parte de idas y venidas por parte de los dos equipos, con varias oportunidades, con mucha igualdad por parte de ambos.



La segunda parte no cambió nada el escenario de la primera, los dos equipos seguian dubitativos sin jugadas arriesgadas.

Fueron los racinguistas los primeros en avisar con un disparo flojo y sin peligro de Mboula.



Acto seguido los jabatos lo intentaron con un centro- chut desde la esquina, que Ezkieta despejó a córner sin apuros.

Así se llegaba a la primera hora de juego y José Alberto aprovechó para realizar los dos primeros cambios verdiblancos, dando entrada a Matheus y Sangalli en detrimento de Baturina y Mboula.



Jordi Mboula no está en su mejor momento de forma después de la lesión y Baturina hoy no pudo destacar, debido a que el juego hoy no favoreció a las características del croata.

Era el Mirandés el que dominaba el centro del campo, pero sin peligro ninguno, ante una zaga racinguista muy segura e infranqueable.



Llegadas de ambos equipos muy dubitativas.

Sangalli entró con mucho ímpetu con constantes robos, en uno de ellos dio un pase a Aldasoro, que el donostiarra aprovechó en la circulación de balón, con un magnífico zurdazo que se fue muy lejos de la portería burgalesa.

Seguía el empate en el luminoso de Anduva. (1-1).



En el 71 Mantilla vería cartulina amarilla.



En el 75, el Mirandés efectuaba  más cambios, buscando la victoria, pero no conseguía el efecto deseado.

Sería en el minuto 79 cuando los rojinegros tuvieron una oportunidad clara, con un disparo desde la frontal que Álvaro Mantilla desvío a córner de cabeza, sin duda el de Camargo, —que hoy era el capitán— se convertía en el guerrero de la zaga cántabra.




Seguía el Mirandés intentándolo, a balón parado con varios saques de esquina y con contraataques, en uno de ellos, su goleador Raúl García de Haro disparó a puerta pero Pol Moreno desvío a córner con su espalda.



Pausa de hidratación.

Minuto 82, nuevo parón para hidratarse.

Parón que cortaba la racha de oportunidades de los burgaleses.

Otro cambio en las filas montañesas en el 82, Pombo entraba en el terreno de juego sustituyendo a Íñigo Vicente.



El de Derio hizo un buen partido, en la tónica general del vasco, solo empañado hoy por el fallo del penalti.

Se llegaba así a los 90 minutos reglamentarios, con 6 minutos de añadido.

Minutos que José Alberto utilizó para realizar el último cambio racinguista, dando entrada a Íñigo Sainz-Maza en detrimento de Aldasoro.





No hubo tiempo para más y  el colegiado pitó el final del encuentro sin apurar los minutos de añadido.

Justo empate en el marcador de Anduva. (1-1).


Un punto, que deja a los verdiblancos con 48 puntos acariciando la permanencia, a la espera de lo que haga mañana el Málaga en Ponferrada.

Próximo encuentro el domingo 14 de mayo a las 14:00h, en El Sardinero, ante el Club Deportivo Eíbar.
Quizá en la grada del Templo, se pueda cantar la ansiada permanencia.



JOSÉ ALBERTO DIJO:

"Ha sido un partido muy intenso, me gustaría destacar la capacidad del equipo para superar adversidad".
"Contento por el punto y contento por los jugadores" .

"Creo que hemos estado bien, hemos estado cómodos, sobretodo en la primera parte. Hoy nos hemos repuesto del gol, del penalti fallado, y como os digo, creo que en líneas generales hemos hecho un partido completo"
"Tenemos que seguir puntuando y seguir sumando hasta conseguir el objetivo. No ha sido el partido más bonito para el espectador, pero ha sido un punto muy trabajado" 
"Nuestra afición es magnífica. El próximo partido es muy importante porque ahora sí que puede ser matemático, me gustaría que todos, club, jugadores, afición estemos toda la semana a tope" .

FICHA TÉCNICA:

CD Mirandés: Herrero, Barbu, Álex Martín, Prados (Raúl Navas, 85), Juanlu, Raúl, Gelabert (Álvaro Sanz, 74), Salinas, Pinchi (Jofre, 74), O. Rey y López (Javi Llabrés, 67).

Racing: Ezkieta, Dani Fernández, Mantilla, Pol Moreno, Satrústegui, Saúl; Aldasoro (Íñigo, 89), Juergen, Mboula (Sangalli, 60), Vicente (Pombo, 86); Baturina (Matheus Aiás, 60).

Árbitro: Trujillo Suárez (canario). Amonestó a los verdiblancos Saúl y Mantilla, así como a los locales Álex Martin y Barbu.

Goles: 1-0. Minuto 3. Raúl; 1-1. Minuto 41. Juergen.

Incidencias: Trigésimo novena jornada de LaLiga SmartBank 2022/23. Anduva. Terreno de juego en buen estado. 4.350 espectadores, entre los que había más un millar de racinguistas.  

elinsurgentecalleja.com

lunes, 1 de mayo de 2023

«La Quinta del Libro»

 




Aquí me ando, intentando despistar a los malditos robots; tengo claro que no podré salvar todos los libros, pero sí, un buen puñado de ellos, que servirán para no perder la esencia del papel en próximas generaciones.

La Biblia, El Corán, Don Quijote de la Mancha, Macbeth, La Celestina, Harry Potter, El Alquimista, E l Señor de los Anillos, El diario de Ana Frank, Marinero en Tierra, Campos de Castilla...
Son tantos, que no se cuántos podré rescatar, malditos esqueletos de hojalata, sin sentidos; con lo agradable que es el olor del papel.
No me parece normal, llamarme nostálgico, romántico, pero la tecnología hace tiempo que se nos fue de las manos, se lo he contado a mi grupo de amigos y me dan la razón, definitivamente el mundo se ha ido a la mierda.

Se veía venir que esto iba a ocurrir tarde o temprano, la generación Z con tanto dispositivo electrónico ha visto como sus sentimientos han disminuido y su intelecto se resume en una maldita pantalla.

Abrazos virtuales, sexo virtual, un concierto de Oasis desde casa, un partido de la Champions desde el salón de tu casa... ¡Esto es un disparate!

¿Dónde quedaron esas cañas con los amigos en plena Gran Vía viendo pasar a la gente?
¡Aquellos derbis madrileños en el Calderón! O esos paseos por El Parque del Buen Retiro cogido de la mano de tu novia.

Empiezo a pensar que esto ya no tiene remedio, pero no podemos desistir, tenemos que aguantar. La Quinta del Libro aguantará y combatirá esta desfachatez.
Ya estoy cansado de clasificar libros, los quiero salvar, se que no podré físicamente, pero tengo un plan para liberar a todos de las garras de estos cerdos con cerebro de aluminio.
—Eleuterio, telefonea al bibliotecario de La Biblioteca Pública de Nueva York, aunque ya no ejerce, se que la biblioteca sigue en pie y él seguro que sigue con el propósito de ayudar, siempre nos entendimos muy bien.

— Buenas tardes Liam, soy Eleuterio, el ayudante del bibliotecario de la Biblioteca Nacional de España; Iñaki mi jefe quiere hablar contigo, te paso con él.

— Iñaki al aparato, tengo un plan para salvar todos los libros y se que tú me puedes ayudar.
—Of course my friend ( por supuesto amigo mío), tell me (cuéntame),

— La idea es que si no puedes con tu enemigo, únete a él, te explico rápido amigo.

El objetivo es inocular todos los libros del mundo en los cerebros de la chatarra que nos rodea, de esta manera, las obras estarán a salvo para la posteridad, perderemos el continente, pero no el contenido. Lo haremos con la ayuda de un amigo que es hacker. ¿Qué te parece?
—A fantastic idea, count on me (una idea fantástica, cuenta conmigo).





— No se hable más, no hay tiempo que perder, en unas horas con la ayuda del enemigo habremos salvado las letras.
No todo es malo en la inteligencia artificial.