domingo, 27 de diciembre de 2020

Mi pequeño colibrí.



 Ha nacido una estrella, con luz propia e incandescente que ilumina nuestros corazones.

Llegaste a este mundo y cambiaste nuestra vida, la llenaste de luz y de felicidad, reforzaste el amor de tus papás, más si cabe. 

Un te quiero, una caricia, un abrazo, un estallido de vida, una felicidad eterna a nuestras almas. 

Eres bondad, inteligencia y sabiduría, sigues siendo ese personaje pequeño y bonachón que nos enamora el alma. 

Un ser libre, sin odio, ni maldad, con un corazón que no te cabe en el pecho. 

Parece que fue ayer, pero ya son 10 diciembres los que contemplan tu mágica luz.

Los años de juegos y risas de un inocente niño en el parque, están dando paso, a otra etapa no menos interesante de tu vida. 

Estás aprendiendo el verdadero sentido, aprendiendo a vivir tu propia historia, la historia de tu futuro prometedor. 

Un camino que tus padres están construyendo, pico y pala sin cesar, labrando un futuro en tu persona, esperanzador. 

Cada día a tu lado es una nueva aventura que da sentido a nuestras vidas, tus inquietudes y continuas ganas de beber la vida a tragos, aprendiendo a pasos agigantados lo más importante y labrando tu propia personalidad. 

Sigue así amor mío, nunca pierdas tu sonrisa de pícaro bonachón, tus ganas de vivir cada segundo como si fuese el último, conserva tu personalidad hasta el final. 

Sin más, aquí siempre estarán tus padres, los que nunca te van a abandonar, y siempre te querrán, para lo que necesites, hasta el final. 

Has crecido compañero, ya no eres tan pequeño, te haces mayor de cuerpo y alma, pero nunca olvides una cosa, chiquitín. 

Tú siempre serás, mi pequeño colibrí. 

miércoles, 9 de diciembre de 2020

A cien metros de comenzar.


 Que vengan por fin a rescatarte es un alivio para la expedición, es inviable seguir adelante.


Según el parte meteorológico, mañana estará despejado. Ya está aquí el helicóptero, en dos horas estarás entrando en quirófano, es una fractura limpia, ya te veo escalando en Pirineos.

Son las cinco, está despejado, atacamos los últimos metros a la cima del mundo, hacer cumbre, es el comienzo en mi nueva vida.

El tiempo ha dado un giro radical, estábamos a punto de coronar, exhaustos y fracasados emprendemos el descenso.

Nunca volvimos a casa, mi espíritu es libre, la luz de tu mirada, es mi último suspiro, siempre tuyo.

Todo terminó antes de comenzar.

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Soy robot.


Mientras chirrían tus arrugadas costuras de bronce, trabajo tu computadora.

Tu engranaje tiene fallos, lo sé, pero se puede reparar, me preocupan más tus acciones, quiero de ti, lo más parecido a un  ser humano tolerable.

Si aprieto esta clavija y sueldo este tornillo, crearé en ti, sentimientos.

Vas a resultar un "ser humano", sin rencores, sin envidias, sin avaricia, alguien de convivencia fácil.

Un individuo sensible,sin hipocresía, inalcanzable a esta sociedad.

Sin ideales, ni religión conocida, un ser entrañable aún sin corazón, ni sangre.

Lo sé, eres un robot, pero no uno cualquiera, un prototipo inalcanzable al ser humano.

Tus costuras ya no chirrían, han sido reforzadas con valores.

viernes, 9 de octubre de 2020

Una ducha caliente.


 Me hace entrar en mi nuevo hogar, el "Ceti" me recibe a rebosar, no cabe un alma más entre estas paredes, de madrugada hemos pisado tierra setenta soñadores.

Sin papeles, sin dinero, sin identidad, pero con ganas de comerme el mundo.

Una vida de penurias, de miseria y hambre, pero ya estoy en la madre patria.

Una ducha caliente, – nunca supe lo que era- y un plato de comida, me reciben.

Han pasado diez años de aquel viaje, de aquella patera destartalada, el Estrecho de Gibraltar se hizo interminable.

Aquí sigo, al otro lado, de interprete y coordinador, dando cobijo en su nuevo hogar a más compatriotas. 

miércoles, 30 de septiembre de 2020

Ya estoy en casa.


 Ya estoy en casa, ayer salí vivo y hoy vuelvo inerte.

Nadie me ve, pasan a mi lado y no puedo abrazarlos, solo mi perro sabe de mi presencia.

El operativo fue un fracaso que me ha costado permanecer en el mundo de los vivos.

Permanece mi alma, han pasado diez años y parece que fue ayer, mi esposa se ha quedado sola, mis hijos han volado del nido.

Yo te cuido amor mío, tú no me ves, pero yo estoy a tu lado para que seas feliz.

Sigo aquí, acabo de llegar, ya estoy en casa.

jueves, 17 de septiembre de 2020

Huir.

 Qué gusto da verlo todo recogido, los de la mudanza pasarán mañana a llevárselo todo.

Por fin en nuestra nueva casa,rodeados de naturaleza, lejos del ruido y la polución.

La ciudad no era segura, el virus avanza y la única forma de no contagiarse es el aire puro y el distanciamiento de la humanidad.

Es una huida hacia la libertad de lo desconocido, bosques frondosos, cascadas, riachuelos y una innumerable legión de animales salvajes.

La ciudad no es nuestra meta, la multinacional ha quedado atrás, las ovejas ya están produciendo leche y pronto tendremos nuestros primeros quesos en el mercado.

Volveremos al asfalto.