martes, 9 de febrero de 2021

No sé nadar


 Cómo íbamos a imaginarnos que no sabía nadar, todo un capitán de la marina y nunca aprendió; cientos de misiones le avalan, pero esta vez no hay nadie en la retaguardia.

Ha caído por la borda y se está ahogando, antes de que nadie reaccione, es engullido por las olas, desapareciendo bajo las gélidas aguas en el Mar del Norte.

La tripulación está desolada, varios helicópteros sobrevuelan la zona pero su búsqueda resulta infructuosa, tras varios días, el cuerpo se da por desaparecido.

Han pasado dos semanas, su cuerpo irreconocible aparece flotando en costas danesas; colgada de su cuello una chapa maltrecha, en ella reza… no sé nadar. 

miércoles, 27 de enero de 2021

El que la hace, la paga.


 

Dígale, agente, que no tuve más remedio que matarle.

-Pero, cómo se lo voy a decir, si el sujeto ya está muerto.

Muy sencillo, míreme a los ojos, con mi certero disparo en el entrecejo, cae fulminado.

– Tengo claro quien era el asesino, mera excusa para salir indemne del asesinato, le ha salido bien, conmigo también.
Nos veremos.

Me veo inmerso en un ajuste de cuentas, un sicario colombiano, me aniquila, de un certero disparo.

-Bienvenido a tu nueva vida, sabía yo, que pronto nos veríamos las caras.
Un compañero vivo, acaba de decirme, que te diga, que el sicario ha dicho, que no tuvo más remedio que matarte. 



sábado, 2 de enero de 2021

Fuerza vijaneros.




El silencio se apodera de las calles de Silió y todo "Iguña" entristece; tened fuerza vijaneros.

Hoy no hay luz en "las escuelas", ni vendas de escayola fraguando para acabar las últimas máscaras, la pistola de silicona está fría, como frías están las paredes sin el aliento de los vijaneros. 

Víspera de Vijanera, todo preparado debiera estar, pero los campanos amarrados permanecen, en silencio sepulcral.

No hay templete, ni música, ni coplas que cantar, ni está la raya pintada y tampoco gritaremos guerra o paz.

Nieva copiosamente, la nieve cuajando está, agravando más , si cabe la desolación de los vijaneros por no poder desfilar.

Mañana no habrá forasteros, ni caravanas aparcadas, faltarán los periodistas, flashes  y  medios de comunicación.

Santa Marina estará dormida, vijaneros por la cambera no bajarán y en "las escuelas" compañeros no habrá.

Las doce del mediodía el reloj marcará y los campanos no van a jorricar, no se oirá  griterío, no habrá nervios que templar, ni corchos quemados habrá.

Solo habrá un silencio sepulcral y helador, como la nieve helada caída en las últimas horas.

Pero sí habrá  espíritu vijanero y la maldita pandemia no impedirá que soñemos en el silencio de la noche con nuestra Vijanera particular.

Volveremos con más fuerza, que tiemble 2022, que la siguiente Vijanera, ya fraguándose está, danzaremos sin cesar y no habrá mascarillas, ni distancia social; sólo nuestras máscaras, gritos y abrazos comparecerán.

¡No lloréis vijaneros!, ¡Ya está aquí la Vijanera!, por la cambera bajando están, vijaneros sin parar.


¡Fuerza vijaneros!, ¡Comienza la cuenta atrás! y los campanos empiezan a sonar, Iguña y Anievas temblando están.

¡Qué viva la Vijanera!, ¡Qué viva Silió!, ¡Qué viva Cantabria! y ¡Qué viva la madre que nos parió!

domingo, 27 de diciembre de 2020

Mi pequeño colibrí.



 Ha nacido una estrella, con luz propia e incandescente que ilumina nuestros corazones.

Llegaste a este mundo y cambiaste nuestra vida, la llenaste de luz y de felicidad, reforzaste el amor de tus papás, más si cabe. 

Un te quiero, una caricia, un abrazo, un estallido de vida, una felicidad eterna a nuestras almas. 

Eres bondad, inteligencia y sabiduría, sigues siendo ese personaje pequeño y bonachón que nos enamora el alma. 

Un ser libre, sin odio, ni maldad, con un corazón que no te cabe en el pecho. 

Parece que fue ayer, pero ya son 10 diciembres los que contemplan tu mágica luz.

Los años de juegos y risas de un inocente niño en el parque, están dando paso, a otra etapa no menos interesante de tu vida. 

Estás aprendiendo el verdadero sentido, aprendiendo a vivir tu propia historia, la historia de tu futuro prometedor. 

Un camino que tus padres están construyendo, pico y pala sin cesar, labrando un futuro en tu persona, esperanzador. 

Cada día a tu lado es una nueva aventura que da sentido a nuestras vidas, tus inquietudes y continuas ganas de beber la vida a tragos, aprendiendo a pasos agigantados lo más importante y labrando tu propia personalidad. 

Sigue así amor mío, nunca pierdas tu sonrisa de pícaro bonachón, tus ganas de vivir cada segundo como si fuese el último, conserva tu personalidad hasta el final. 

Sin más, aquí siempre estarán tus padres, los que nunca te van a abandonar, y siempre te querrán, para lo que necesites, hasta el final. 

Has crecido compañero, ya no eres tan pequeño, te haces mayor de cuerpo y alma, pero nunca olvides una cosa, chiquitín. 

Tú siempre serás, mi pequeño colibrí. 

miércoles, 9 de diciembre de 2020

A cien metros de comenzar.


 Que vengan por fin a rescatarte es un alivio para la expedición, es inviable seguir adelante.


Según el parte meteorológico, mañana estará despejado. Ya está aquí el helicóptero, en dos horas estarás entrando en quirófano, es una fractura limpia, ya te veo escalando en Pirineos.

Son las cinco, está despejado, atacamos los últimos metros a la cima del mundo, hacer cumbre, es el comienzo en mi nueva vida.

El tiempo ha dado un giro radical, estábamos a punto de coronar, exhaustos y fracasados emprendemos el descenso.

Nunca volvimos a casa, mi espíritu es libre, la luz de tu mirada, es mi último suspiro, siempre tuyo.

Todo terminó antes de comenzar.

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Soy robot.


Mientras chirrían tus arrugadas costuras de bronce, trabajo tu computadora.

Tu engranaje tiene fallos, lo sé, pero se puede reparar, me preocupan más tus acciones, quiero de ti, lo más parecido a un  ser humano tolerable.

Si aprieto esta clavija y sueldo este tornillo, crearé en ti, sentimientos.

Vas a resultar un "ser humano", sin rencores, sin envidias, sin avaricia, alguien de convivencia fácil.

Un individuo sensible,sin hipocresía, inalcanzable a esta sociedad.

Sin ideales, ni religión conocida, un ser entrañable aún sin corazón, ni sangre.

Lo sé, eres un robot, pero no uno cualquiera, un prototipo inalcanzable al ser humano.

Tus costuras ya no chirrían, han sido reforzadas con valores.